La Visión Detrás de Cruzando La Línea
Un llamado divino a cruzar la línea y correr la carrera
Introducción
En el año 2002, Dios reveló una visión que marcaría para siempre el rumbo de este ministerio. Lo que comenzó como una experiencia personal con el mensaje de la Cruz se convirtió en un llamado a invitar a otros a ir más allá de la emoción espiritual y entrar en una vida de verdadera rendición, perseverancia y obediencia. Esta es la visión detrás del ministerio Cruzando La Línea.
El Comienzo
En 2002, recibí el poderoso mensaje de la Cruz para santificación. Este mensaje transformó y revolucionó mi vida y ministerio. Fue como experimentar el cielo en la tierra.
El Llamado a Cruzar la Línea
Con el paso del tiempo, comencé a sentirme vacío nuevamente. Me preguntaba por qué me sentía igual que antes de recibir este precioso mensaje. Comencé a buscar al Señor y a pedirle que me mostrara lo que estaba sucediendo. Durante este tiempo, Dios me dio una visión.
En la visión, vi una multitud reunida en la plaza de la ciudad de Pachuca, México. Había mucha gente, gritos, aplausos y entusiasmo. Alguien tomó el micrófono y dijo: “Damas y caballeros, demos un aplauso a nuestro hermano que va a correr la carrera.”
El hombre corrió con intensidad hacia una línea amarilla pintada en el camino, pero al llegar, regresó al punto de inicio. Otros hicieron lo mismo. Había emoción, pero nadie cruzaba la línea.
El Otro Lado
Mientras observaba esto repetirse, sentí la presencia del Señor a mi lado. Él dijo: “Esta es Mi Iglesia amada, comprada con Mi preciosa sangre. La amo profundamente, pero aunque están emocionados, nadie quiere cruzar la línea y correr la carrera.”
Luego me preguntó: “¿Estás dispuesto a cruzar la línea?”
Con lágrimas, respondí que sí.
El Señor dijo: “No habrá aplausos de los hombres al otro lado. No habrá ruido. Pero si estás dispuesto—cruza la línea.”
Caminé y, al hacerlo, entré instantáneamente en un ambiente celestial, lleno de la presencia de Dios. Pocos caminaban allí, adorando y alabando al Señor con lágrimas.
El Costo del Llamado
Algunos avanzaban gateando, otros cojeaban, algunos caían y se levantaban, pero la adoración nunca cesaba. Todos llevaban una vara, representando la Cruz.
Cuando el enemigo apareció y golpeó, tanto otros como yo caímos, pero el Señor nos fortaleció para levantarnos y continuar la carrera.
“Ya Casi Llegas”
Mientras avanzaba, escuché al Señor decir: “Ya casi llegas.”
Al final del camino había una luz brillante, como el sol, pero no era el sol. Desde ese día, tomé una decisión delante del Señor: cruzar la línea.
Esta visión continúa siendo el fundamento de Ministerio Cruzando La Linea y guía nuestro llamado a predicar a Cristo y a Él crucificado.
Elias Gomez Vazquez,
Pastor, Evangelista, Fundador de Iglesias Cruz de Fuego, MX

